En términos de planeación el primer gran error de todo emprendedor es escoger metas poco a nada realistas para su proyecto y sus empleados.

Poner metas poco realistas en un proyecto de alto riesgo suele desgastar en el área más sensible de una startup, el estado emocional del equipo. Ya sea por inexperiencia o por ambición, muchas veces se colocan objetivos imosibles de alcanzar y se trata a lo contrario como mediocridad o conformismo, pero desgastar el estado emocional de tu equipo tiende a generar todo tipo de nuevos problemas.

Es normal que a los perros que buscan drogas se les engañe colocando drogas en lugares específicos para que puedan sentir la recompensa y emoción de hacer bien las cosas, sin embargo en los proyectos solemos hacer lo contrario como una medida natural para matener alerta y a toda marcha a nuestro equipo de trabajo.

Los humanos tienen en su naturaleza el perfeccionar cualquier arte y destreza a la que se les exponga, es un instinto biológico de supervivencia y no es necesario exigir antes de tiempo resultados ya que no todos manejan el estrés de la misma forma, si un empleado no puede cubrir los aspectos más básicos de lo que se le pide, debe irse o reasignarse y punto.

La desconfianza tiende a ser un problema por si misma por lo que incitarla es lo úlitmo que debes hacer en tu equipo, todo lleva un proceso y los tiempos de cada proyecto son completamente distintos, lo único que importa es avanzar un poco y aumentar el valor de tu empresa en la medida de lo posible.

Crea metas reales en base a las habilidades y defectos de tu equipo y de tu proyecto, poder preveer todos los escenarios ayudará a que las situaciones negativas no te sobrepasen y terminen por vencerte. Tu eres el último hombre que debe permanecer en pie, pero no permitas que nadie caiga.