El capital al que puede acceder un negocio depende entre muchas cosas a la etapa en la que se encuentra y buscar saltarse una etapa puede ser fatal.

El financiamiento de tu negocio es muy parecido al lanzamiento de un Apolo donde cada fase se desprende para dar inicio a una nueva, independientemente del mecanismo de financiamiento que utilices los montos y el costo de tu capital debe corresponder a la etapa en la que se encuentra tu negocio.

Al iniciar tu proyecto, sin capital, activos, clientes, know how o experiencia, el costo para acceder a cualquier clase de capital (social, de trabajo o intelectual) suele ser increíblemente alto, entregando la utilidad de tu empresa en altos porcentajes (10, 50, 51% de tu negocio).

Una vez que la empresa comienza a tener sus primeras ventas, la idea se encuentra muchas veces validada comercial y técnicamente y el costo para obtener financiamiento disminuye drásticamente, o al menos debería hacerlo.

A partir de ahí cada etapa de financiamiento debería costar menos casi de forma orgánica en lo que entendemos como valuación de una empresa.

Las empresas se vuelven poco o nada atractivas desde la primera etapa, sin en la etapa de lanzamiento se compromete la utilidad del negocio a muchos individuos y en grandes porcentajes, la oportunidad de conseguir capital de riesgo disminuye drásticamente.

Muchas aceleradoras y fomentos crediticios y fiscales ponen diferentes límites de facturación anual para acceder, pero los kpis de una industria pueden ser completamente irreales para otra por lo que establecer montos de facturación o número de empleados depende más bien del giro y tipo de negocio que realices.

Analizar a tu competencia directa o indirecta sería la única forma real de entender la etapa en la que se encuentra tu empresa (y aún así tu empresa puede crear una nueva categoría), pero como regla general si tu negocio tiene números negros (utilidad después de gastos e impuestos) tus costos de acceso a capital tienen que disminuir dramáticamente.

Evitando gastar mucho de tu “combustible” en la etapa de lanzamiento puedes lograr cosas mucho más interesantes una vez que tu empresa se encuentre facturando y creciendo.

 

Evita usar tanto combustible (comprometer acciones de la empresa) como sea posible en cada etapa, y tu startup podrá llegar mucho más lejos.